Cambio climático

Las evidencias indican que los seres humanos estamos cambiando el clima del planeta. Las actividades humanas, y en especial la quema de combustibles fósiles, han aumentado las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero, que absorben la radiación infrarroja emitida por la Tierra, haciendo que se incremente su temperatura media.

Desde 1900, la temperatura media global de la superficie del planeta ha aumentado aproximadamente 0,8 °C, pero gran parte de este calentamiento ha ocurrido en las últimas cuatro décadas, coincidiendo con el periodo en que se aceleró el consumo mundial de energía1.

Los impactos del calentamiento son múltiples: el aumento de la temperatura y del nivel del mar, elretroceso de los glaciares, los cambios en los regímenes de precipitaciones, la intensificación de eventos climáticos extremos y muchos otros efectos asociados.

Todos los cambios en el clima importantes, incluidos los naturales, son perturbadores. En el pasado condujeron a la extinción de muchas especies, a migraciones de la población y a modificaciones significativas en la superficie de la tierra y en la circulación del océano. Sin embargo, los cambios actuales en el clima se dan en forma mucho más rápida que la mayoría de los acontecimientos precedentes, lo que dificulta la adaptación. Si las emisiones continúan en su trayectoria actual, se espera un calentamiento de 2,6 a 4,8 °C para fines del siglo XXI2.

Los gobiernos (y los ciudadanos) de todo el mundo, deben cambiar los patrones de producción y uso de la energía con el fin de reducir sustancialmente y de manera sostenida las emisiones de gases de efecto invernadero, y así frenar este proceso. Para ello es central el fomento de las energías renovables y el uso eficiente de la energía generada.

El desarrollo de la hidroenergía, junto con otras fuentes como la eólica, la solar y la biomasa –y como complemento indispensable de ellas– permitirá reducir la utilización de combustibles fósiles para la generación eléctrica y, de esta manera, hacer más sostenible la matriz eléctrica.

Si bien los aprovechamientos hidroeléctricos emiten gases de efecto invernadero, la proporción es muy inferior a la de las fuentes térmicas y su impacto se puede reducirse mediante un diseño adecuado y una planificación de las acciones de gestión (como, por ejemplo, la limpieza del terreno previamente al llenado del embalse), aspectos que son contemplados al momento de proyectar un emprendimiento de estas características.

Referencias:

  • 1. U.S. The National Academy of Sciences y The Royal Society. Climate Change: Evidence and Causes, 2014.
  • 2. Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. Tercera Comunicación Nacional del Gobierno de la República Argentina a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, 2015.
+54 11 5276 4050